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jueves, 27 de mayo de 2010

Mr. Gadget

Hablaba hace unos días, al calor de unas cervezas, con un “cachorro de nuevas generaciones” de cualquier partido político que queráis imaginaros. El personaje en cuestión lucía todos los gadgets personales que cualquier “cachorro” que se precie debe de lucir, léanse todos los inventos de Mac posibles inventados y por inventar .... y casco de moto. Lamentablemente su conversación carecía de cualquier atisbo de “gadget intelectual”. Poco teníamos que compartir en cualquier rama de la vida. Desde los principios morales más intrínsecos hasta los deseos más prosaicos, eran separados por abismos de distancia personal y humana. Y hete aquí que cuando empezamos a hablar de música (tema de importancia vital para mi, como casi todos los que leéis este panfleto sabéis) me dí cuenta de que hay otra realidad paralela en cuanto a afición “musical” se refiere en este bendito país e imagino que en el resto de paises por igual.

Resulta que el “joven cachorro” me contaba, henchido de orgullo, que ya tenía su entrada para ir, junto con su novia y unos amigos, al ROCK IN RIO en Arganda / Madrid el próximo mes. Me dijo que ya tenían las entradas, concretamente para el viernes 4 de junio, ya que era el día que mas les convenía a toda la “camada” de cachorros. Seguimos hablando de macrofestivales, de sus pros y de sus contras, de las concentraciones masivas de gente en este tipo de festivales, etc, etc. Mi gran sorpresa fue cuando al preguntarle por el cartel de dicho día y por los artistas de los que iba a poder disfrutar me dijo con aplomo y signos de sorpresa y como si mi pregunta fuese ridícula y estuviese fuera de contexto, que no sabía que artistas iban a tocar ese día. Ni él ni sus amigos sabían, ni les importaba lo mas mínimo, el cartel de artistas del ROCK IN RIO. La cuestión era “estar” en el evento……que por lo que pude entender era lo mas “cool” del momento.

Que pena de nueva cultura que tienen algunos de los mas jóvenes, sabedores convencidos de que lo importante es todo lo que tienen y no importando ni los contenidos ni los formatos sino la cantidad, y me refiero tanto a música como a cine y lamentablemente en poco tiempo llegará esto también a los libros, encantados de poder decir que estuvieron en el ROCK IN RIO, aunque desconozcan si ese RIO se refiere a la ciudad de Brasil, donde se inauguró el festival en los 80´s con bandas como Queen o Iron Maiden, o al patrio río Manzanares.

Me quedé con muy mal sabor de boca a pesar de las cervezas, y lamenté que Mr. Gadget y sus cachorros no se hubieran comprado las entradas para el día 14 de junio, donde se hubiesen encontrado en el escenario con Metallica, Motorhead y Sober, entre otros…….que injusta es la vida………

3 comentarios:

manuel dijo...

No te desanimes, Jose, seguro que ese "cachorro" tampoco ha jugado a las chapas, ni al guá. Lo importante ahora, no es ser, sino parecer. Si tuviera que vender alguno de sus tesoros para pillar la entrada, porque sus padres no le dan dinero para ir a ver melenudos (en Teruel, peludos), ya se preocuparía de coger la entrada para ver algún grupo que le interesara, no para presumir (con gorra del evento) de que él estuvo allí.
El asunto es que esos "cachorros" viven en la opulencia sin haber hecho ningún esfuerzo. Los padres, por no aguantarlos, les conceden todos los caprichos, incluidos los que ellos no se pudieron permitir. Como está mal visto reprender o dar una bofetada a un niño, por si lo traumatizas, dejan que se los eduque la sociedad. Así que son un fiel reflejo de la sociedad actual. Políticamente correctos pero anímicamente muertos. Sus valores se forjan virtualmente en los Messenger y Facebook, no en la calle rodeado de la panda en torno a un litro de Mahou, o en los billares. Como tienen todos los juegos del mundo en una máquina que abulta lo que un paquete de tabaco... y no tienen que compartirlo con nadie.
¿Cómo les vas a decir que escuchen atentamente la letra de una canción, si su grito de guerra es el oé, oeoeoé, oé, oé?
Con los romanos era pan y circo, con Franco, pan y toros, en la actualidad es pan y fútbol. Les han salido los dientes viendo (con consentimiento paterno) Gran Hermano, Operación Triunfo y bazofias parecidas. No sabrían valorar aquella teta que se le escapó a Sabrina en aquel glorioso especial Nochevieja. Tienen los ojos llenos de bollería industrial.
La cultura, y más la musical, sólo tiene cabida entre los clásicos marginales y los que fusionan. Está claro que tu contertulio ni es marginal por sus ideas, ni sería capaz de fusionar más allá de galletas Oreo con Nutella o pizza con paninis.
Lo verdaderamente grave del asunto, es que sus padres tendrán aproximadamente nuestra edad, y eso es todo lo que han sido capaces de transmitirles.
Se acabó la espontaneidad, se acabó la poesía, y más aún, el espíritu de lucha. Ni siquiera el espíritu reivindicativo tiene ya cabida fuera de los sindicatos, juá, juá, juajotas.
Los tiempos van cambiando sin pedirnos permiso y los dinosaurios (salvo Fraga) yacen en los museos.
Los buenos músicos (y me refiero a vosotros)tenéis que conseguir que la gente vaya a vuestros conciertos con los niños, para que haya relevo generacional.
Larga vida al Rock.

JM dijo...

AMEN

Anónimo dijo...

....Y asi va la música, yo no se si soy de esas románticas que aún echan de menos el vinilo con todo lo que eso conlleva, de las que buscan aún esas actuaciones en directo que tanto me llenan de energía de la guapa, de las que gozan intensamente de las historias que se cuentan en cada canción (y no hablo exclusivamente de las letras porque la verdad es que una es muy torpe y si me sacan del "egspañol con ñ" poco me entero pero la música tiene su leguaje propio) y presto toda mi atención a quien esta encima del escenario y trato de alguna manera que sepa que lo que hace me llega y canto y bailo y grito....
Y no voy por ir o porque mole el evento sea cual sea o porque quiera que los demás vean que he estado allí, lo elijo cuidadosamente pues mis medios económicos son más bien escasos y hay que medir, mis conciertos pasan por el filtro de mi forma de ser tan tremendamente afectiva y de ahí que me deje llevar por el sentimiento y eso implica lo sentido mientras escucho algo porque me trae recuerdos o simplemente porque me gusta ¡demonio!
Ahora acudo a mucho concierto de esos en "petit comité" que se disfrutan enormemente, de gente que ya por la edad no son seguidos por grandes amyorías y tienen a sus espaldas épocas de mayor gloria, otros son sólo conocidos por unos cuantos seguidores fieles y otros empiezan... a todos les apoyo, con todos ellos me siento bien y acabo sus conciertos con la risa en los ojos y alguna cervecilla de más a pesar de no ser muy bebedora pero me voy de vuelta a casa con los ánimos muy altos.
Jose, no cejes, ya sabemos que las nuevas generaciones son como son y que su música ya no tiene portadas maravillosas o libritos maravillosos en sus cedeses porque oyen un tema tras otro sin paladearlos en sus MP3 pero siempre quedarán aquellos que gocen de la música como la que haces tu...